Las crónicas persas: I Los signos

“ουτε λέγει ουτε χρυπτει αλλα σημαίνει”

La cultura es un sistema de signos, aprendí en la escuela. Y el signo es representación, es en lugar de, es a la vez espejo y máscara. El signo precisa de una llave y de una clave, de un(a) lector(a), de una lectura. El signo desconcierta y avisa, dice algo y calla algo. Solo hay que saber oír.

Estaba en Irán por primera vez, agobiada por el calor de la sobrepoblada terminal de Azadi. Llegaba con una mochila pesada, cargada con las historias de más de un mes de viaje por Turquía, Georgia y Armenia. Y estaba al acecho del alma persa.

Un lugar nuevo es también un lugar viejo, lleno de cosas que ya conocemos, de signos que sabemos ya leer. Y sin embargo, tal vez por alguna innominada regla de nuestro anciano instinto de supervivencia, los ojos se posan primero en lo ajeno, clavamos los párpados en lo extraño. Primero percibimos la diferencia, la señalamos, la separamos y solo después nos acercamos a ella. Como siempre, esa mañana teheraní comencé concentrándome en las palabras.

Leer en Irán

escribir en irán

Si bien desconozco del farsi toda palabra que no pertenezca también a otra lengua, por lo menos en Teherán había logrado recuperar mi capacidad de leer. Ya no estaba como en Georgia o en Armenia contando rúnicos signos para adivinar palabras. Me encontraba frente a un alfabeto conocido, el árabe, estilizadamente apaisado tal vez por su cercanía con la grafía del urdu, que pende hacia abajo a semejanza del devanagari del sánscrito. Podía leer a qué ciudades iban los micros, los carteles de entrada y salida, los nombres de las calles, en definitiva, toda palabra previamente conocida, porque el persa, como el árabe, solo expresa en su escritura las vocales largas y las consonantes y hay que saber imaginar en “THRAN” Tehran, y en “ASFHAN” Esfahan, aunque bien podría decir Asafahan, Usufhun, o cualquier otra cosa por el estilo. Pero a la facilidad la sigue la dificultad, y si bien los cristianos del Caúcaso se las rebuscaron al crear sus extraños caracteres (diseñados para el armenio por Mesrop Mashtot), usan siempre los números “arábigos”. Queda para otra ocasión el discutir la raíz de esta denominación de los numerales que tienen su origen en la India, pero no esta de más destacar que precisamente los árabes, y todos aquellos que usan su alfabeto, tienen justamente otros signos numéricos distintos a los nuestros.

carvansaray iran camiones

Contar en Irán

A la hora de comprar en Irán no solo hay que tener en cuenta el ajeno “alfabeto numérico” sino que hay que saber a qué clase de precio se refiere.monedas iraníes

La moneda de Irán es el rial. Debido a problemas inflacionarios un dólar equivale más o menos a 33.000 riales. Pero la gente jamás menciona los riales y habla en “tumanes”. La palabra  “tumán” viene de un antiguo vocablo mongol que significa “mil” y supo ser por siglos la moneda oficial de Persia. En aquellos días los tumanes se dividían en riales, pero más tarde fueron estos la moneda oficial y reemplazaron a los tumanes  a la taza de diez por uno. La historia ilumina y a la vez oculta la maraña monetaria: los iraníes, nostálgicos, decidieron deshacerse de un cero y seguir contando con el antiguo tumán. Hasta aquí, todo claro y no cuesta mucho comprender que 10 significa 100 y 1 significa 10, e incluso podría decirse que el viajero sabe agradecer la gentileza. Y sin embargo todo se complica cuando un mercader anuncia a gritos que dos samuzes cuestan dos tumanes, pero resulta que 200 riales no alcanzan, sino que se necesitan 20.000. La ambigüedad no toca sólo a los extranjeros sino que también se inmiscuye en los bolsillos locales y es por eso que los comerciantes honestos agregan una “t” o una “r” al lado de los precios. Pero no siempre. Y cuando no sucede uno fija la mirada en los objetos de las vidrieras y se dice, azorado, que tal vez se encuentre ante algo muy barato. Pero por lo general la suerte no acompaña y la palabra tumán se desliza triste por los labios del tendero y nos vamos cabizbajos, entristecidos por la opacidad siempre injusta de los precios.

Tachar los días en Irán

calendario iraní persa

 Lo sabía de antes, pero sólo lo comprendí cuando vi a una joven peguntarse por la fecha de cumpleaños de su enamorado mientras sostenía su cédula de identidad europea. No eran los números lo que no comprendía, ni tampoco que no conociera los nombres de los meses en inglés, era sencillamente que algo así como ” 3 de septiembre” no le decía nada.

En mis viajes me enfrenté muchas veces con las ambigüedades referenciales del calendario y debí explicar a oyentes incrédulos que veníamos de un lugar en donde diciembre no es sinónimo de frío y navidad se festeja en musculosa. Hablé de rotación y traslación en múltiples ocasiones y mantuve la calma cuando estudiantes universitarios me preguntaban “si allí ahora es invierno, ¿entonces cuándo es julio?” o aseguraban maravillados que en el sur llevábamos siempre dos estaciones de atraso e inquirían sobre el orden del verano, el otoño y la primavera. Superando el primer espasmo por la ignorancia ajena, me era sencillo recurrir a los antiguos conocimientos de mi cuarto grado de escuela rural y señorita Ofelia y disipar dudas orbitales.  Pero sobre la curiosidad de aquella joven que contemplaba el documento de su amigo tratando de averiguar una fecha, nadie me había advertido nada.

El calendario iraní señala como su año cero al 622, año en el que se produjo la Hégira o la inmigración de los musulmanes de Meca a Medina. Hasta este punto no parecieran diferenciarse del resto de los países islámicos del mundo, pero las cuentas señalan lo contrario: mientras que ahora estamos celebrando el mes de Ramadán del año 1436,  en Irán recién están en el 1394. ¿Cómo se explica el descalabro? Muy sencillo: mientras para las fechas religiosas se usa el calendario hijri lunar, en Irán siguen uno solar. Además, en el calendario iraní, que tiene entre sus padres legendarios astrónomos de la talla del poeta Omar Khayyam, late un centro preislámico, el Noruz. El primer día de primavera se celebra el nuevo año y su festejo inmiscuye el alma pagana dentro de un calendario musulmán.

Proveniente del lejano mitraísmo y corazón del culto zoroástrico, el Noruz es la fiesta por excelencia de Irán, es la madre del año, lo que le da sentido al raconto de los días. Los años estarán marcados por la Hégira, pero es el Noruz lo que los señala, lo que los bendice, lo que los hace girar. Y esto no es poco: es el signo de la preeminencia de la cultura persa por sobre la árabe, del paganismo sobre el monoteísmo, del culto a la tierra por sobre el culto al cielo, del de la diosa madre frente al Profeta de la lengua invasora. En un rincón secreto y a la vez omnipresente, Persia no supo olvidar ni a la regordeta Mitra ni a Zaratustra, el sabio alado. Porque ellos representan la cima del poder político de la antigua Persépolis, en donde los dioses propios se fundían con los shahs. Porque ningún pueblo quiere abandonar la mitología que lo instaura como nación elegida.

Volviendo a los días, no eran solo los enamorados iraníes los que no podían traducir los días, sino que nosotros mismos nos veíamos envueltos en el remolino de signos ajenos. -¿Cuándo entraron al país?- preguntaban insolentes los policías que controlaban los caminos, y no podíamos más que detenernos a intentar leer el incodificable sello estampado en el pasaporte y quedarnos pasmados antes de finalmente recurrir a la más transparente fecha de nuestra última salida de un país de calendario miladi. Y el mismo desconcierto me abordaba cada vez que quería comprar un pasaje de tren, cada vez que alguien me preguntaba hasta qué día iba a estar de viaje.

Frente al nuevo alfabeto y a la nueva moneda me había fastidiado, el cambio de calendario, sin embargo, me dislocaba. Tal vez porque el tiempo no es más que signo del tiempo, inmaterialidad que se ancla en las palabras para vestirse de ser. Tal vez porque el tiempo solo existe en el nombre del tiempo, o porque, nosotros también, somos apenas palabritas que tiemblan sobre un reloj. Lo cierto es que la mudanza es la casa del viajero, y zambullirse en pantanoso desconcierto del lenguaje es el trofeo de aceptarse otro.  Aquel mediodía de aire espeso en Teherán recordé que, como parte de una bendición desconocida, no existe un diccionario que asegure la traducibilidad completa de los signos humanos. Y celebré en silencio el reinando de la ambigüedad en el mundo.

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13 pensamientos en “Las crónicas persas: I Los signos

  1. Hola gente! Excelente blog! Les hago una pregunta, soy argentino viviendo en Francia ( solo tengo ciudadanía Argentina) . Llame a la embajada iraní en Francia y me dijeron que podía conseguir la visa en Irán de turista en el aeropuerto sin problema . Luego llame a la embajada iraní en Argentina y me dijeron q necesitaba una carta de invitación (que vendría a ser el código del ministerio de asuntos exteriores de Irán) para poder entrar. Quiero viajar allá pero no sé qué hacer, temo que no me dejen hacer la visa en el aeropuerto sin el código. Que me recomiendan? Gracias!

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    • Hola Guido! ante todo gracias por leer y comentar! Según tengo entendido la visa esa que te dan en el aeropuerto es por 15 días, (aunque no estoy segura) y en la embajada por lo general te dan 30 días. Lo de carta de invitación es la primera vez que lo escucho, y tenía entendido que tramitando la visa en Argentina no necesitabas pagar por el código(que te lo hacen online varias agencias de turismo que te recomiendan en las mismas embajadas, pagando más o menos 30 euros). No sé cuánto tiempo pensás quedarte en Irán, pero si en Francia no te hacen la visa, tal vez te convenga ir con el código ya hecho (porque tenerlo es prueba de que en cierto punto tus papeles ya fueron aceptados y tu visa ya está revisada). Supongo que eso es lo que te habrán querido decir en la embajada, que lleves el código (aka carta de invitación) antes de llegar. Te recomiendo también que contrates un seguro de viajes (a nosotros casi no nos dan la visa porque no lo teníamos y lo tuvimos que sacar sí o sí) y que te lleves anotadas direcciones de hoteles. A nosotros nos las pidieron y dijimos que no teníamos las reservas hechas porque no se puede pagar con tarjeta a Irán. Se conformaron solo con las direcciones y al final viajamos usando solo couchsurfing. Espero que te sirva! Gracias de nuevo por leer y bienvenido a la caravana!

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  2. Qué país tan misterioso y tan enigmático…es extraordinario que antes de iniciar un viaje existan tantas incertidumbres, de alguna manera lo hacen especial. Estoy deseando conocer Irán. Gracias por todo lo que aquí se comoparte, es una información muy útil. Yo quiero hacer una consulta: Llegaré a Irán en Septiembre por carretera, después de haber cruzado Georgia y Armenia. Qué es lo que me recomiendas, sacar la visa en España antes de ir (aqui son aproximadamente 100EUR lo que conlleva) o tramitarla en Georgia? Recuerdas cuánto tiempo tuvisteis que esperar? Gracias anticipadas 🙂

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    • Hola Ramón, ante todo gracias por escribir. Sí, Irán es un país maravilloso, no te vas a arrepentir de visitarlo. En cuanto a la visa, sacarla en Georgia nos tomó muy poco (lo hubieran hecho de un día para el otro pero nos faltaba el seguro médico y el día siguiente era feriado, así que demoró 3 días en total) pero porque nosotros teníamos ya el famoso “código” que habíamos pagado a una agencia online que nos “recomendaron” en la embajada de Irán en Estambul. El código nos costó 20 euros, y la visa en Tbilisi 45 euros más. Me acuerdo que era unos 10 euros más barata que sacarla en Estambul, pero el precio depende del país, y creo que los argentinos pagamos menos que los europeos, aunque no estoy segura. Creo que la embajada de Georgia es más rápida que la de Estambul, y un poco más barata, pero si en España pagás 100 euros sin código tal vez te convenga. Espero que te sirva esta pequeña información, a tu disposición para cualquier cosa en la que te pueda ayudar. Un abrazo y gracias por leer y comentar, te espero de nuevo en el blog! Alif

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  3. Hola. Soy un irani y le escribo desde Teheran, la capital. Consciente de que usted es una argentina me gustaria tener su correro electronico a traves de lo cual pueda hacerle una serie preguntas a cerca de su pais. Siento mucho por falta de acentuacion ya que este PC no lo tiene!
    Espero su respuesta. Gracias.

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