LOS CAMINOS SAGRADOS DE URFA: IV-Ibrahim el amigo de Dios

La historia del rey y del fuego

Hace más de 4000 años vivió en Urfa un rey que creía ser dios y exigía adoración a sus súbditos. Un día un hombre llegó hasta el rey para enfrentarlo y el soberano exigió que lo quemaran. La hoguera era tan inmensa que el hombre debió ser catapultado dentro, pues nadie podía acercarse lo suficiente como para arrojarlo, tal era la fuerza de las llamas. La tradición afirma que Dios salvó al hombre y lo hizo salir indemne del fuego, que se volvió frío. En Urfa, pues esa parte de la historia no está mencionada en el Corán, se cree que Allah convirtió la hoguera en un estanque, y los leños en peces. El nombre del infame rey era Nimrod, cuyo palacio en ruinas está castigado a ver pasar a los peregrinos que visitan a su enemigo. El del Profeta de Dios era Ibrahim Halilullah, Abraham el Patriarca.

carvansaray-balikligol-sanliurfa

Ibrahim, el amigo de Dios

Poco se conoce en el mundo cristiano sobre la importancia de Abraham para el Islam. Llamado “Ibrahim” en árabe, su título es Khalilullah o “amigo de Dios”.  De él desciende el Profeta Muhammed a través de su hijo Ismail, y los profetas del judaísmo y el cristianismo remontan su linaje a su hijo Isaac. Desde su infancia Ibrahim buscó conocer la realidad de Dios. Primero se negó a creer en los ídolos que veneraban sus antepasados. Luego buscó lo divino en los astros, pero al verlos ponerse su impermanencia lo desalentó. Oró entonces pidiendo una guía y se convirtió en hanif, monoteísta y no asociador. Fue Ibrahim quien construyó la Kaba y el ritual del hajj o peregrinación a la Meca recuerda y actualiza su historia en todas sus estaciones. El sacrificio del cordero o Eid al Adha conmemora el momento en el que Dios le pidió que sacrificase a su hijo Ismael y en cada una de las oraciones diarias de un musulmán se lo menciona, pidiendo bendiciones sobre él y su familia. Es sin duda uno de los Profetas, no de mayor importancia, porque el Islam condena que se establezcan diferencias entre los profetas, pero si de los más recordados. Es por eso que a Urfa acuden en peregrinación miles de personas al año, buscando conectarse con la estela de bendiciones que dejó atrás  en su paso por la ciudad, dos mil años atrás.

El lago de los peces sagrados

carvansaray-balikligol-piscina-ibrahim

En Sanliurfa perdura aún el lago-que-antes-fuera-fuego y viven todavía esos peces-que-antes-fueran-leños y ahora son considerados sagrados. El lugar se llama Balıklıgöl (“lago con peces”) y es parte de un complejo tan inmenso como hermoso. Dentro de un parque arbolado se encuentra la piscina de Ibrahim, una estructura rectangular rodeada de arcos de piedra, la legendaria postal de la ciudad. Una multitud pequeña respetuosa y alegre recorre el lago de un lado al otro, se saca fotos, inclina la cabeza sobre sus palmas para suplicar. Los niños corretean, dan vueltas por la angosta plataforma que rodea el lago, y cuando se cansan de correr van a buscar refugio en las faldas de sus madres.

A la izquierda, tres cúpulas y un minarete de piedra dorada dibujan la silueta de la mezquita Rizvaniye con su madrasa, cuyas ventanas con arcos orientales dan al agua. Fue construida en 1736 sobre una antigua iglesia destinada a Santo Tomás, quien hubiera salido de Urfa rumbo a India para regresar martirizado. Sus reliquias hicieron de esa Iglesia un lugar de peregrinación por siglos, hasta que el tiempo quiso volverla una mezquita.

carvansaray-balikligol

En el otro extremo del lago se encuentra la mezquita de Halil-ur Rahman, o mezquita de Abraham, sobre el sitio sagrado en el que se cree que Abraham cayó catapultado al inocuo fuego de Nimrod. De las cinco mezquitas del complejo esta es la más antigua, construida en 1211 sobre la que fuera una Iglesia de la Virgen María, cuyo campanario perdura convertido en minarete. La mezquita está separada en dos por una pared. Del lado de los hombres hay una sala de roca blanca, abovedada, con pequeñas ventanas al estilo otomano. El sitio para las mujeres no es más que una habitación de piedra alfombrada con un mihrab tallado en el muro. Allí, a pesar de que la puerta está abierta y el espacio es mínimo, el afuera con su mediodía y sus correteos infantiles desaparece. Cuatro mujeres leen el Corán mirando hacia la qibla, las túnicas negras y los velos violetas, tan concentradas que no me oyen entrar. Parecería una mezquita más, si no fuera por aquel imán inexplicable que las mantiene atentas en sus súplicas calladas y por la vitrina emplazada a la izquierda, que da a una fosa con plantas. Aquella es la fuente que surgió en el lugar en el que Ibrahim cayó al fuego, por eso la mezquita se llama en turco doseme, o de la caída. Esa es la vertiente, tributaria del Éufrates, que alimenta los lagos: la gracia viviente de Dios hacia su Profeta amado.

La vitrina está alumbrada con una bendita luz verde, símbolo de las cosas del paraíso, y junto a ella hay una pequeña canilla y lo tradicionales vasos de metal para servirse. El gran viajero otomano Evliya Celebi, que visitó Urfa hace más de 500 años,señaló que beber de aquella fuente podía curar, con la anuencia de Dios, cualquier enfermedad. Me serví agua y la bebí lentamente, con amor, con fe y con veneración. Sin duda había en esa fuente algo especial, pero también el agua entera de todo el mundo, cada gota que bebemos responde al mismo milagro, es misericordia y es cura, es cotidianamente sagrada. Tal vez solo hace falta detenerse a saborearla con humildad en vez de engullirla con altivez para percibir el milagro.

carvansaray-doseme-mezquitacarvansaray-mujeres-sanliurfa

Afuera, en la piscina, el sol repiqueteaba sobre el agua celeste. Un señor gordo de barba y babuchas vendía comida para peces sentado en una silla, contemplando eternamente ese hermoso paisaje. El alimento costaba monedas y venía en platitos de metal: como en los viejos tiempos, el plástico y su basura no tenían sitio en la sagrada Urfa. Miles de carpas se acercaban a la orilla como un torbellino cada vez que alguien les arrojaba unos granitos de alimento. Según la leyenda, la ceguera espera a quien ose matar a aquellos peces, y la ventura a quien logre ver a una carpa blanca.

carvansaray-aynzeliha

Se oye el sonido alegre del agua que cae.  Viene del otro lago, unos metros más allá, que tiene el nombre de Aynzeliha. Está rodeado de árboles y parras que dan sombra a una casa de té cuya función es recordarnos que estamos en Turquía, patria de los vasos tulipanados. Zeliha, según la leyenda hija de Nimrod, creyó en Ibrahim y rechazó el politeísmo y su padre la condenó a la misma suerte que al Profeta. Zeliha murió quemada, pero posteriormente su hoguera se convirtió también en un hermoso lago.

La cueva de nacer

Si bien hay quienes aseguran que la ciudad natal de Ibrahim es Ur, en el actual Irak, según la tradición judeomusulmana el Profeta nació en Sanliurfa, en una cueva situada poco más allá del lago, en el mismo complejo. Nimrod, como muchos otros reyes después de él, recibió una revelación sobre un niño que se volvería su enemigo y acabaría con la idolatría. Para evitarlo decidió matar a todos los recién nacidos. La madre de Ibrahim debió huir y parir en una cueva fuera de la ciudad, y así logró proteger a su hijo.

carvansaray

Detrás de una gran explanada en donde descansan los ancianos y las palomas, un gentío se reúne frente a una puerta dorada y una cúpula discreta. El sitio está emplazado contra la montaña y conserva la humildad de la gruta natal. Afuera un cartel dice “entrá con caballerosidad, salí con bendiciones espirituales”. El pasillo está lleno de reliquias de santos, expuestas como en un museo, y sin embargo hay como un imán que llama a seguir caminando y nadie se detiene en ellas. Hombres y mujeres cuentan con entradas separadas. Un arco bajo obliga a agacharse para ingresar y así mostrar respeto por el lugar. Estamos dentro de la cueva, el techo y las paredes son de roca y un biombo de madera nos separa del sitio de los hombres. Hay otra vitrina iluminada con luz verde. Abajo hay una escalera, y luego una profundidad que no logro alcanzar con la vista, pero no importa.

carvansaray-cueva-de-abraham-sanliurfa

Somos un grupo de mujeres, tantas que casi no cabemos, y estamos sentadas hombro con hombro, mirando la cueva con las palmas de las manos hacia arriba y algo sucede, algo nos toca, un poder nos alcanza y nos conmueve. Algunas mujeres lloran, otras suplican y algunas realizan la oración guiándose por la caligrafía de una alif que decora la pared de roca. Ni siquiera nos miramos, pero algo nos une en el silencio. Todas esperan que su visita sea aceptada y sus plegarias respondidas. A pocos metros respiró por primera vez el Profeta a quien Dios llama su “amigo”, y es como si desde ese momento su presencia hubiera transformado el aire. Algo sin nombre pasa, nos traspasa, y no hace falta buscar explicaciones. Aquel es uno de los pocos sitios sagrados del Islam que no es una tumba, si no el escenario de un alumbramiento y tal vez sea por eso que el amor que allí se encuentra es especial.

Los amigos santos

Volvemos a encontrarnos en un patio dorado cuyo corazón es una bella fuente de abluciones con canillas de bronce. Rodeando la explanada una hilera de arcos sellados por enrejados verdes custodian la tumba de las personas piadosas que han sido enterradas en presencia del Profeta.

hombres-de-sanliurfa

Uno de ellos es Dede Osman Avni Veli, frente a cuya tumba rezan un abuelo con su nieto. Este santo vivió hace dos siglos y nunca se casó. Murió ciego en 1883 después de haber pedido que la vista le sea quitada para no tener que presenciar los pecados de su comunidad. Hay muchas anécdotas que relatan sus milagros.

Un día recibió la visita de un hombre que no paraba de hablar. -“En mi tierra, los santos hacen toda clase de milagros”- decía. El sheik lo escuchaba en silencio, pero el visitante no paraba. -“Todos los santos de mi país hacen grandes demostraciones milagrosas”. -“¿Ah, sí?”- le respondió finalmente el sheik. Luego movió delicadamente los dedos de sus manos y aquellos que estaban allí vieron cómo las montañas de Urfa comenzaban a temblar. El visitante, avergonzado, pidió perdón por su insolencia y cuando el sheik cerró sus manos, las montañas volvieron a su lugar.

carvansaray-tumba-dede-avni

Otra historia narra que un día, mientras estaba haciendo su ablución ritual, Dede Osman Avni Baba metió su brazo dentro del agua dos o tres veces. Sus discípulos se percataron de ese extraño movimiento y le pidieron al sheik que les explique la razón, pero él no dijo nada.

En aquellos días vivían en Urfa, como en todo el Imperio Otomano, gentes de distintas nacionalidades, entre ellos armenios que se dedicaban a la pesca. Un tiempo después del suceso de la ablución, un grupo de ellos fue a visitar a Dede Osman. Los discípulos los recibieron en la puerta y les preguntaron la razón de su visita. Dijeron que estaban allí para entregarle unos regalos al sheik. Cuando los derviches les preguntaron por la razón de su generosidad, los armenios les contaron que, días atrás, mientras navegaban, se habían enfrentado a una terrible tormenta en la que creían iban a perecer. El barco estaba hundiéndose, a punto de sucumbir entre las olas. Cuando todas las esperanzas estaban perdidas uno de los marineros, arrinconado en una punta del barco, recordó que los musulmanes tenían un sheik llamado Dede Osman Avni que ayudaba a aquellos que se encontraban atrapados. Sin nada que perder, decidieron invocar su ayuda y fue entonces que vieron la mano del maestro sumergirse en el agua para tomar el bote y rescatarlo. La tormenta pronto cesó, las olas se calmaron y los marineros regresaron sanos y salvos a Urfa, sin olvidar el favor de Dede Osman Avni Baba.

carvansaray-halilurahman

Otro de los huéspedes ilustres de aquel cementerio fue Said Nursi, un santo kurdo que fuera a Urfa con la intención de morir allí. Fue enterrado cerca de la mezquita de Ibrahim pero poco después, tras un golpe de estado, el gobierno nacionalista profanó su tumba y se llevó sus restos a un lugar secreto. De todas formas no fue suficiente con hacer desparecer su cuerpo para borrar su memoria. Se cree que sus seguidores lo encontraron después de una intensa búsqueda, y lo volvieron a enterrar en otro sitio, también secreto, para evitar nuevas profanaciones. Al parecer, los mismos que pregonan el escepticismo religioso son los primeros en temerles a los muertos.

carvansaray-tumba-said-nursi

Historia del rey de las cenizas y del Profeta del agua que vive

Balıklıgöl no cierra. Incluso de noche acuden peregrinos que alimentan a los peces o beben té mientras pequeños mendigos pasan por sus mesas entonando canciones. No hay segundo en el que no se oiga el susurro amoroso de una plegaria o en el que no se vea la inclinación de alguna frente devota besar el suelo de una de sus mezquitas. La noche regala miles de luces que iluminan el agua en donde los peces parecen dormir tras un brillo plateado y todo se vuelve aún más hermoso. Cuando llega la hora de despedirse, los pies y el corazón marchan hacia atrás y los ojos se quedan prendados de algún aroma tintineante que recuerda a Ibrahim el amigo de Dios. Nadie alza su vista a la montaña donde perduran las ruinas del castillo de Nimrod, rancias de odio y de olvido.carvansaray-mezquita-oriental-de-noche

Continuará…

Primera parte: Hasan, el nieto del sheik

Segunda parte: Aromas de vida y muerte

Tercera parte: Los talismanes de Haci Baba

*************************************************************

Te invito a unirte a esta caravana a través de facebook y a compartir lo que te haya gustado

Anuncios

2 pensamientos en “LOS CAMINOS SAGRADOS DE URFA: IV-Ibrahim el amigo de Dios

  1. Pingback: Cuentos del Este, la tristeza infinita de Kurdistán | carvansaray

  2. Pingback: Los caminos sagrados de Urfa: V- Un día en Sanliurfa | carvansaray

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s